Ayer, Hoy y Siempre

Ayer, Hoy y Siempre: “Suzanne Lloyd”

by @jotaposta

Iniciamos una nueva sección, “Ayer, hoy y Siempre” donde vamos a evocar a aquellos personajes que de alguna u otra manera marcaron nuestra infancia y, pese el correr inexorable del tiempo, aun están en nuestros corazones.

Un antes y después en la vida de aquellos que dieron vida a los personajes mas recordados de cuando éramos chicos. Un mimo a ese “niño interior” que aun puja por vivir en cada uno de nuestros corazones.

En nuestro primer capítulo para los fanáticos de la serie el Zorro traemos a una de las mujeres que fueron importantes en la saga. La recordada “Raquel Toledano”.

Aparece en los capítulos del 24 al 27, de la Temporada. Ella es la bella esposa del único comandante leal a España: Arturo.

A poco de llegar a los Ángeles, se alinea con el malvado “Águila” quien la convence para que se uniera a su complot, bajo la promesa de nombrar gobernador a su esposo cuando la revolución tuviese éxito.

Cuando su esposo recibe un mensaje donde se le informa que debe hacerse cargo de la comandancia de San Diego, y se va dejando nuevamente al Sargento García como comandante interino de Los Ángeles, Raquel comienza a tener protagonismo comando las ordenes del Águila, junto a los nuevos dueños de la taberna.

La protagonista que dio vida a tal recordado personaje fue Suzanne Lloyd, nacida un 11 de noviembre de 1934 en Toronto, Ontario, Canadá.

Además de ser una artista de cine, tuvo varias participaciones en otras series de televisión tanto británicas como estadounidenses, incluyendo The Avengers, Laramie, Thriller, The Twilight Zone, Perry Mason, Tales of Wells Fargo, entre otras.

Durante su vida privada, Lloyd estuvo casada con el productor discográfico y compositor Buddy Bregman desde 1961 hasta su divorcio en 1988. Su hija Tracy E. Bregman, es también actriz y ganadora de un Premio Emmy.

El Detalle. Lloyd no sólo fue “Raquel” en el Zorro, sino que además encarno a “Isabella” en el Uno de los pocos episodios que tuvo la Temporada 3 (fue levantada del aire), en el capitulo llamado “Conocimiento Olvidado” donde el secreto de Don Diego esta por primera vez muy cerca de ser revelado.

 

 

Editorial, Sin categoría

Lousteau Abrió la “grieta” de Cambiemos

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By @jotaposta

Se acercan las Elecciones Legislativas y lejos de pasar tiempo de zozobra, en el oficialismo existe una interesante encrucijada. La reciente renuncia a la Embajada de los Estados Unidos de Martín Lousteau y su regreso al país hace ruido y obliga a Cambiemos a una discusión interna donde todos parecen tener un grado de sensatez en su postura, pero acaso lejos esta, al parecer, una concordancia en la decisión final.

Cambiemos no quiere problemas

Está claro que el partido oficial, sobre todo su génesis “Pro”, tienen entre “ceja y ceja” las futuras elecciones. Ganarlas es el gran reto o al menos hacer una muy buena elección. Apoderarse de las Cámaras Legislativas y afianzar los lazos estables con la mayoría de la sociedad son los dos pilares fundamentales que se inquieren. Una derrota implicaría poner en jaque una soñada reelección en 2019, y dejaría minado el campo para seguir andando. Es por ello que lo menos necesitan (o quieren) es que se erosione desde el interior del partido la situación.

En este contexto la posibilidad de abrir internas es casi nula. En los pasillos de la rosada pensar en que alguien por fuera del “riñón” Pro, en este caso Lousteau, pueda salir victorioso es un arma de doble filo, sobre todo si se tiene presente que la intención del ex embajador es aspirar por la Ciudad, la que casi le arrebata a Larreta allá por 2015 en un reñido Ballotage.

Visto desde la vereda de Cambiemos, es entendible que lo que menos se necesita son asperezas internas que puedan, indirectamente, darle “letra” a la oposición para que puedan posicionarse en mejores esferas políticas.

Lo cierto es que la estrategia del Gobierno es disputar las elecciones porteñas con una lista única de candidatos a la Cámara de Diputados encabezada por Elisa Carrió. La jugada contradice el espíritu de Cambiemos, una coalición nacional que nació en primarias y que exportó el modelo a la mayoría de las provincias.

Carrió le soltó la mano

Mientras la rivalidad entre Larreta y Lousteau se vuelve cada día más explícita, Elisa Carrió hace tiempo se cotiza y estira su definición sobre desde dónde intentará renovar su banca. Si bien la diputada se podría presentar como candidata por la provincia de Buenos Aires, Rodríguez Larreta pretende que lo haga desde la Ciudad de Buenos Aires, dentro de una especie de Cambiemos reducido al PRO y la Coalición Cívica, sin la participación de la UCR.

En sus ya comunes apariciones televisivas, Lilita dejó en claro que quien otrora fuera su As de Basto, está lejos hoy de convencerla. Con duras frases, intenta despejarse del joven político: “¿Lousteau? Ni pienso, ni hablo, ni me interesa”. Además de tildarlo de “mezquino” fue contúndete con su parecer “Yo ya lo enfrenté. Quiso ser diputado, fuimos a una interna y a los dos años se fue. Se le ofreció la embajada y ahora no sé a qué vino, a disputar qué. Estamos tratando de sostener la república”.

Está claro que la líder de la CC no tiene intenciones de enfrentarse, en unas posibles PASO, con el ex embajador, y que sus aspiraciones electorales la ven sola y sin laderos, al menos, hasta el momento.

Lousteau por adentro o por fuera

La última arista de este interesante debate, es la posición de Martin Lousteau. Está claro que su objetivo final es la alcaldía de la Ciudad y que no piensa menguar en su decisión de ser candidato en las futuras Legislativas.  Conocedor del apoyo que tiene del sector de la UCR que compone Cambiemos, busca de manera retórica que el Presidente retroceda con su idea, y apunta a la ideología “Yo creo que la alternancia en el poder es sumamente importante. El PRO en Capital ya lleva 10 años y al tratar de romper Cambiemos lo que tiene en la cabeza Rodríguez Larreta es que el PRO esté 16 años. Pero cambiar las reglas de juego para perpetuarse me parece lo contrario a ser republicano. Cambiemos nació de una PASO entre sus tres fundadores; la interna está en su ADN” y reitera su pedido en cuanta entrevista aparece “Yo lo único que pido es que haya PASO. ¿Qué es esto de que tenemos un instrumento en el cuál hacemos participar a la ciudadanía y ahora le decimos que no?”.

Tampoco parece descabellado lo que plantea el ex ministro de Economía del FPV. Lo difícil acaso parece es lograr un consenso entre posturas tan legitimas como dispares.

¿Qué sucedería si Cambiemos finalmente se rehúsa a las PASO? La intención de Lousteau entonces será enfrentar por fuera las elecciones. Se podría decir que “abandonaría” el partido. Pero a la luz de la verdad, es justo decir que el economista nunca estuvo dentro. En las elecciones de 2015 enfrentó a Rodríguez Larreta y no formó parte de Cambiemos a nivel nacional. Su partido en la Ciudad, ECO, es opositor al PRO del jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta en la Legislatura. Y si bien Ingresó al oficialismo cuando Macri le ofreció ser embajador en Washington, acaso nunca se “empapó” de lleno con las intenciones del partido.

Al respecto en sus declaraciones, Lousteau, es preciso “Si expulsan al radicalismo porteño de Cambiemos, cosa que me parece un disparate porque es destruir Cambiemos en un distrito clave, voy a ir por afuera.”

Queda esperar entonces, a medida que los plazos para inscribir las posibles alianzas llegue a su fin, si esta “grieta” que se abrió en el seno de Cambiemos, puede achicarse, amenguarse o si se torna irrecuperable. Y, claro está, será cuestión de esperar los resultados de las Legislativas para ver qué consecuencias puede llegar a tener, a nivel Nacional, este malestar interno, que por ahora, se torna complejo de digerir.

Agenda Cultural, Efemerides en Detalle, Mundo

El Hundimiento del Belgrano Desde la Otra Vereda

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by @jotaposta

El primer día de mayo de 1982, el crucero se encontraba rumbo a posiciones de guerra, pero en la mañana del 2 las órdenes fueron cambiantes, llamando a tomar posición de espera, al sur de las islas, fuera del área de exclusión declarada por Gran Bretaña. No obstante ello, el gobierno inglés da órdenes al submarino atómico Conqueror de torpedear y hundir el crucero General Belgrano. En su hundimiento, fallecieron 323 personas, casi la mitad del total de muertos argentinos en la guerra.

El Informe Rattenbach, en su último párrafo, indica: “Al Reino Unido, vencedor de la contienda, le queda hoy el análisis desapasionado de su conducta durante el conflicto (…) De este análisis surgirá, a no dudarlo, el hecho intrínsecamente cruel por innecesario, cual fue el hundimiento del Crucero ARA General Belgrano. Su responsabilidad por este acontecimiento, además de otros de menor cuantía, es insoslayable”.

En esta oportunidad, recordamos la fecha del hundimiento del Crucero con una mirada diferente. Recordaremos como reaccinó y dinfundió la noticia, la prensa de Inglaterra.

Extracto de la crónica de Eduardo Crawley, replicada en Diario La Nación.  

Londres.- El lunes –feriado en Inglaterra- comenzó con la noticia del torpedo del crucero General Belgrano. Una vez más se comprobó el desencuentro informativo. Las primeras versiones periodísticas afirmaban rotundamente que el ataque se había producido fuera de “la zona de exclusión total” declarada por la flota británica. Luego un corresponsal de los tantos que viajan en el portaaviones Hermes produjo una versión contradictoria, pero muy detallada, que ubicaba al General Belgrano justo adentro de esa zona. Hacia el mediodía, el vocero oficial del Ministerio de Defensa declaraba: “Lo único que puedo decir es que el crucero estaba navegando al sur de las Malvinas”.

¿De dónde vino la orden?

A media tarde, el corresponsal sobre el Hermes había acortado dramáticamente su versión, señalando que el General Belgrano “hacía tiempo que había sido avistado navegando justo afuera de la zona de exclusión total”. En Londres comenzó a circular la versión de que la orden de torpedear al crucero no había provenido del comandante de la flota británica, almirante Woodward, sino directamente desde la capital británica. Oficialmente, la acción se explicó señalando que el General Belgrano “representaba una amenaza significativa para la flota”. Ya al anochecer, virtualmente todas las versiones periodísticas afirmaban categóricamente que el ataque se había producido fuera de la “zona de exclusión total”.

Divergencias

En este caso particular, la divergencia entre las distintas versiones revistió una importancia que trasciende el marco de la guerra psicológica. La ubicación precisa del crucero en el momento de ser atacado afecta toda la argumentación jurídica con que Gran Bretaña, en el ámbito internacional, intenta presentar su acción como “autodefensa”. Según las “reglas de juego”, de esta construcción justificativa, Gran Bretaña podría legitimar cualquier acción de fuerza llevada a cabo dentro de la “zona de exclusión total” que ha establecido en torno a lo que ella misma considera parte de su territorio.

Pero esas mismas “reglas de juego” implican que cualquier acción bélica realizada fuera de dicha zona presentaría un pasaje de la “autodefensa” a la guerra lisa y llana. Es de notar que en el ámbito jurídico británico se cuestionó duramente la decisión de establecer una “burbuja” protectora en torno de las unidades de la flota, dentro de la cual se atacaría a cualquier nave o aeronave intrusa. Se señaló con acierto que esta medida, en tiempo de paz, violaba elementales normas internacionales sobre el libre movimiento en alta mar.

Problemas para Pym

El torpedeo del General Belgrano, en este sentido, colocó en una situación embarazosa al canciller Francis Pym, quien en Nueva York acababa de reiterar su tesis de la autodefensa, rematando sus declaraciones con el siguiente pronunciamiento: “Nosotros no queremos llevar a cabo ningún ataque más contra ellos (los argentinos), ni nada por el estilo; sólo queremos que se retiren”.

La nueva tesis de que el crucero General Belgrano “representaba una amenaza significativa para la flota” (recogida rápidamente por Pym, y por el corresponsal que transmitía desde el Hermes) fue lanzada precisamente para abrir una nueva avenida de justificación “compatible” con la noción de “autodefensa”.

 

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Fuente: Eduardo Crawley (Especial para La Nación), Diario La Nación, martes 4 de mayo de 1982, pág. 4.
Imagenes de Archivo.
Apostillas de la Vida Cotidiana

Una foto. Un muñeco. Una Historia.

by @jotaposta

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Fueron Kevin Eastman y Peter Laird quienes en 1984 lanzaron un pequeño cómic en blanco y negro de titulado “Eastman and Laird’s Teenage Mutant Ninja Turtles.” Con la ayuda de Mirage Studios, daba inicio a lo que en Latinoamérica se conocería como “Las Tortugas Ninjas” o “Tortugas Ninjas Adolecentes Mutantes”, en fin.

Una interesante historia de ficción donde 4 tortugas caen en una alcantarilla y se juntan con Hamato Yoshi (el más grande maestro del ninjutsu) que vivía recluido por cuestiones que ahora no vamos a ahondar. Producto de un derrame de mutageno, las protagonistas se ven afectadas dándole atributos de otras formas de vida con las que tengan contacto, ya que las tortugas habían tenido contacto con humanos adquirieron cualidades biológicas antropomorfas. . Parte del mutageno cae también sobre Yoshi que lo convierte en una rata gigante debido al tiempo que vivió rodeado de ellas, por lo que adopta la identidad de Splinter y decide entrenar a las tortugas, dándole a cada una el nombre de un artista del renacimiento que tanto admiraba. La historia entonces continua con la intención de que  los protagonistas derroten al villano “Destructor” para conseguir un antídoto que las devuelva a sus formas originales.

El comic se convirtió una sensación de la noche a la mañana entre los cómics independientes. Luego con el correr de los años llegarían cuatro series separadas de dibujos animados y varias historias alternativas, incluyendo varias adaptaciones al cine.

Corría el año 1992 y yo dejaba por primera vez mi pueblo para conocer la famosa “Capital Federal”. Historia que, como creo haber contado alguna vez, arrancó de prisa, una mañana de febrero, cuando mis abuelos decidieron solicitar un permiso apresurado a mis padres. En pocas horas partían a visitar a mi tía y querían traerme de viaje.  Me despertaron y yo, en pleno descanso escolar, dije si sin dudarlo. Poco después me enteré que mi madre había llorado apenas el auto dejó la casa.

Era mi primer viaje solo, o sin  mis padres mejor dicho. Nueve años.  Y ahí estaba. Sentado en la parte trasera del Ford Escort blanco, preguntando si ya habíamos llegado cuando apenas cruzamos zona oeste. Hoy supongo que sería por una cuestión de perspectiva. El pueblo no superaba (tampoco hoy) los mil habitantes, así que cualquier ciudad que tenga un poco de casas juntas, y de dos pisos para mí era Capital Federal. Supongo que ese asombro fue mayor cuando por fin cruzamos la General Paz.

Fueron casi quince días donde pasó de todo. Charlas de “adultos” con mi abuelo. Visita por primera vez al cine (“Exterminator 4. Como hermanos gemelos” fue la película que hasta el día de hoy no puedo dejar de mirar). Recuerdo también haber visto filmar una escena de “Brigada Cola” en el famoso edificio conocido como el “Rulero”, por Avenida del Libertador. Ese mismo que está repleto de ventanas, carentes de balcones y que ese mismo 1992, apenas días después de que regresara, sintiera en sus ladrillos la furia de la bomba que destruyó la Embajada de Israel.

Entre las diferentes cosas que hicimos ese día, fue la visita a un supermercado. Actividad común, rutinaria. Pero que tuvo un matiz. Un detalle. Pasamos por la góndola de los juguetes y quede impactado. Jamás en la vida habían percibido mis retinas tantos juguetes juntos. Desconozco cual habrá sido mi reacción en el rostro, pero ha de haber sido intensa, porque aunque no dije nada, mi tía me miró y me dijo “¿Te gusta algún? Podes llevar el que quieras”.

Mi mente comenzó una de las decisiones más difícil. Tenía un solo tiro y más de cien objetivos. Debía ser preciso. Certero. Era una sola chance y no había tiempo de arrepentimiento luego.  A veces cuando a uno le dan libertad el elegir es más complejo. El tiempo tampoco sobraba, era uno ahora y rápido. Calculé que tenía en casa. Autos y vehículos no eran necesarios. Héroes quizás. Algún Spider Man. Una espada tal vez. Pero entonces vi que había varios de los personajes de las Tortugas Ninjas. Yo solo tenía  a las 4. Nadie más. Splinter pensé. Para que las ayude. Quizás April O’Neil. Pero  mi di cuenta que todos regalan héroes. Tenía un Batman. Un Robocop. Un Rambo. Pero no muchos villanos. Y de que vale la historia sin un némesis. ¿Que sería de Superman sin Lex Luthor?. O de ¿Lion-O sin Mumm-Ra?. Los buenos siempre van a necesitar un malo.

Me di cuenta que las historias que me inventaba en la “Pieza Vieja” (así llamamos siempre en mi casa a la habitación donde estaban mis juguetes) se hacían aburridas porque sobraban buenos y escaseaban los malos. Por eso no dude y tome a “Rocoso” (Rocksteady en su idioma original). El Rinoceronte mutante villanos de las Tortugas.

“¿Seguro queres ese?” Me indagaron. “Seguro” confirmé.

En los pocos últimos días que me quedaban, estuve con mi Rocoso mirando la ventana del edifico, como queriendo atravesar las distancias y estar en casa. Al tiempo que comenzaba a imaginar el argumento de nuevas historias. De novedosas tramas.  Enviaba secretos mensajes psíquicos a las Tortugas. Advirtiendo del peligro que se avecinaban.

El pasado fin de semana Matías tuvo su segundo o tercer viaje a solas con los abuelos. Para él es a la inversa. Deja la Capital y llega a Indart. Abandona el cemento y los edificios, para encontrar calles de tierra y campo. Se despide de los colectivos y taxis para encontrarse con vacas y caballos. Sus retinas se desentienden de carteles luminosos de gaseosas o locales de comidas rápidas, para familiares con el firmamento entero.

Cuando regresó me hizo algunas observaciones. Sobre lo viejo que están mis juguetes y que yo si tenía “armas” para jugar, porque lo descubrió en una caja que la abuela le había prestado para jugar. También me dijo que había un muñeco que estaba casi nuevo. “Vos tenes a Rocoso” me dijo. Él, claro esta, también conoce las Tortugas. A diferencia de mi, él mira unas versiones más estilo anime. Pero acaso juntos compartimos las pelis del Cine.  El otro día le mostré gracias a “youtube” las versiones clásicas y se rio largo rato. Volviendo  a la charla recordé que sus ojos brillaron cuando me contaba que enfrentó a Rocoso con el Ninja Blanco.  Entonces lo supe.

Comprendí que ya las expediciones en la “Casa Vieja” habían terminado. Las luchas acuáticas en la pileta de la bomba vieja del patio eran parte del pasado. Los enfrentamientos en el jardín de enfrente, al costado del tapial ya no estaban. Rocoso había cumplido toda una etapa en Indart y era hora de enfrentar nuevos desafíos en la Capital.

La historia, hecha un boomerang, regresaba. Era momento de que Rocoso partiera hacia donde alguna vez nació para dar inicios a nuevas aventuras. Ahora quizás en un monoambiente. Rodeado de cemento y sin tanto cielo abierto. En plazas de pisos de material y ayunas quizás de pasto y barro. En suelos de parquet y no de madera húmeda y vieja como la que estaba acostumbrado. Con ruidos de sirenas de ambulancias de fondo y no con el cacarear de gallinas ponedoras. Pero con la misma intensidad en las manos que lo guían. Con la misma fantasía en los labios que lo harán hablar. Con la misma inocencia de una trama que siempre lo verá perdedor, porque al fin de cuentas es un villano y Leonardo sabrá como derrotarlo. Siempre. Siempre.

Rocoso hoy viajó en un bolso y ahora está en mi mochila. Rocoso pronto estará en los estantes de Matías. Junto a Tortugas más onda Japonesa. Pero con las mismas ganas de hacer feliz a un pibe, como lo hizo allá lejos y hace tiempo, en ese verano de 1992.