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¿Como juega Islandia? Acá te lo contamos…

by @jotaposta

Arranca el Mundial para Argentina y el rival es un enigma.  Se trata nada más ni nada menos que de Islandia.  Un debutante que carece de historia mundialista e incluso de antecedentes de partidos con nuestro seleccionado.  Por eso en este informe exclusivo de Jota Posta, vamos a contarte algunas características de los “vikingos”.

Podemos decir que no se tratará de un rival sencillo o fácil.  Islandia viene creciendo a un ritmo frenético en los últimos años.  Todo comenzó con una política de Estado que planificó detalladamente la progresión del fútbol en la isla. El primer paso fue la formación de entrenadores, optaron por desparramar directores técnicos bien preparados por todo el país.

El resultado está a la vista: Son el primer país clasificado a un Mundial con menos de un millón de habitantes.  Un poco de estadística: en las Eliminatorias a Sudáfrica 2010 quedaron últimos en su zona y solamente sumaron cinco puntos; camino a Brasil, lograron un lugar en el repechaje pero perdieron contra Croacia en el mano a mano; en su primera presentación en una Eurocopa, en 2016, fueron la gran sorpresa: llegaron a cuartos de final, luego de eliminar a Inglaterra en octavos.

De cara a Rusia el camino fue acaso más sencillo: Ganaron su zona, que compartieron con Croacia (Un clásico con el que se chocará otra vez en el grupo inicial). De diez partidos, ganaron siete, empataron uno y perdieron dos.  Es un equipo sobre todo ordenado.

Algunos de los jugadores con los que cuenta el DT Heimir Hallgrímsson:

Hannes Halldórsson: el arquero, de 34 años, es uno de los más experimentados del plantel. Juega en el Randers, de Dinamarca. Cuenta con una particular historia de vida ya que no solo es futbolista: además es director de cine. En su selección atajó 49 partidos y fue una de las piezas claves en las eliminatorias mundialistas, donde Islandia terminó primera en su zona.

Birkir Saevarsson: Lider en la defensa, se destaca a la hora de ir “arriba”. Es uno de los que más partidos tiene con la selección. Jugó 79 y apenas marcó un gol. Tiene 33 años y juega en Valur, de la liga de Islandia, equipo campeón y que lidera el torneo.

Aron Gunnarsson: Se trata del capitán de Islandia y alma del equipo. El prototipo de jugador islandés, con marca, entrega, dientes apretados.  El único que está en duda para el debut ya que una lesión lo tiene a maltraer desde hace un tiempo. Dos goles en 77 partidos para él.

Gyfli Sigurdsson: Acaso el jugador a mirar. El diferente,  el distinto de los “Vikingos”. De juego sutíl y buen pie.  Juega en el Everton, de Inglaterra, y es el goleador que este plantel europeo tiene, con 19 tantos en 57 encuentros.

Alfreð Finnbogason: El delantero y nueve de área de Islandia, con apenas 29 años, el jugador del Ausburgo de Alemania, es una carta fuerte en ataque.

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La Historia Que No Nos Contaron: “¿Que pasó el 25 de Mayo de 1810?

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By @jotaposta

El primer recuerdo emotivo que nuestra mente apela al mencionar la fecha es un cuadro del artista Ceferino Carnacini, El pueblo quiere saber de qué se trata, pintado en 1938, que ilustró billetes en la segunda mitad del siglo XX. Inundó manuales y revistas infantiles, decoró estenografías en actos escolares y se incrustó en la vida cotidiana de cada argentino. La obra refleja una plaza llena, con siluetas, objetos y gestos que permanecieron como verdades. Una lluvia persistente. Un escenario cubierto de paraguas. Cintas celestes y blancas. Y una multitud reclamando al Cabildo información precisa.

Ahora bien, ¿había tantos paraguas en la Plaza de la Victoria, ahora llamada Plaza de Mayo? O yendo más lejos: ¿había paraguas en esta parte del mundo en 1810? ¿Tenían aquellas escarapelas el simbolismo patriótico que hoy le atribuimos? ¿Eran realmente celestes y blancas? Para comenzar a desglosar algunos matices que parecen desdibujados es menester traducir algunos días de aquella histórica semana.

El 14 de mayo de 1810 había llegado a Buenos Aires la fragata inglesa Mistletoe trayendo periódicos que confirman los rumores que circulaban intensamente por Buenos Aires: cayó en manos de los franceses de Napoleón, la Junta Central de Sevilla, último bastión del poder español.

Por entonces la situación de Cisneros era muy complicada. La Junta que lo había nombrado virrey había desaparecido y la legitimidad de su mandato quedaba claramente cuestionada.

Esto aceleró las condiciones favorables para la acción de los patriotas que se venían reuniendo desde hacía tiempo en forma secreta en la en la jabonería de Vieytes.

Durante los días 20 y 23 de Mayo se sucedieron una serie de reuniones acaloradas en el Cabildo. Si bien en su mayoría estaban de acuerdo con a destitución del virrey, el problema era quien debía asumir el poder y por qué medios. Por un lado Castelli proponía que fuera el pueblo a través del voto el que eligiese una junta de gobierno; en tanto Cornelio Saavedra, jefe de los Patricios, era partidario de que el nuevo gobierno fuera organizado directamente por el Cabildo.

Luego de varis idas y vueltas y en medio de una malograda intención de realizar una Junta precedida por el mismo Cisnero, una delegación encabezada por Castelli y Saavedra se presentaría por la noche del 24 en la casa del virrey con cara de pocos amigos, logrando con un tinte un poco persuasivo la renuncia del mismo y obligando a un nuevo Cabildo Abierto para el día siguiente.

Aquella mañana del 25 amaneció en efecto lluviosa y fría. Aunque en rigor de verdad eran pocos lo que podían cubrir su anatomía con un paraguas. Por aquella época estos artefactos contaban con mango de marfil, eran de un tamaño considerable, de tela marrón y algunos lucían un escudo con el perfil del Rey Fernando VII. No muchos podían ostentar un paraguas de esas características. Por ende la mayoría de los hombres usaba capotes. Tampoco las damas lucían como creímos entender. Sus vestidos eran muselinas finas y transparentes, mientras que aquellas peinetas eran muchos mas pequeñas.

Cubiertos o no, con faldas mas o menos anchas, lo cierto es que la “sensación térmica” de la gente era la misma. Aunque no en gran número (serian unos 100 activistas) la Plaza de la Victoria se fue llenando desde temprano por vecinos y un grupo de revolucionarios, encabezados por Domingo French y Antonio Luis Beruti, que se agrupaban bajo el nombre de la “Legión Infernal”. Estos últimos repartían las famosas “escarapelas”. Se trataban de cintitas azules y blancas, que eran los colores que los patricios habían usado durante las invasiones inglesas. Aunque el objetivo de las mismas es un poco diferente al que se le adjudica hoy día: Era para individualizar a los simpatizantes que apoyaban el cambio del virrey por la Junta, los ánimos no eran los mejores y una posible revuelta era una opción a considerar. Nada mejor entonces que manifestar a “simple vista” de que lado de la contienda se estaba.

Pasaban las horas, hacía frío, llovía y continuaban las discusiones. La demora era insostenible. Entonces Beruti irrumpió en la sala capitular seguido de algunos infernales y dijo “Señores del Cabildo: esto ya pasa de juguete; no estamos en circunstancias de que ustedes se burlen de nosotros con sandeces (…) ¡Sí o no! Pronto, señores decirlo ahora mismo, porque no estamos dispuestos a sufrir demoras y engaños; pero, si volvemos con las armas en la mano, no responderemos de nada.”

Poco después se anunció finalmente que se había formado una nueva junta de gobierno .El presidente era Cornelio Saavedra; los doctores Mariano Moreno y Juan José Paso, eran sus secretarios; fueron designados seis vocales: Manuel Belgrano, Juan José Castelli, el militar Miguel de Azcuénaga, el sacerdote Manuel Alberti y los comerciantes Juan Larrea y Domingo Matheu. Comenzaba una nueva etapa de nuestra historia.

 

Editorial

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE DE LA NACIÓN

By @jotaposta

nicolas_massot

Estimado Sr Presidente.
Sé que falta todavía un tiempo para que termine su mandato pero lo sucedido en el recinto de Diputados de la Nación motivó a que escriba esta carta.
Yo no termino de definirme por un partido político, entiendo que todos están formados por personas y estas tienen aciertos y errores. Me identifico, quizás, con proyectos más que con nombres. Esto hace que mi sentir político este más afín a cualquier otro partido que a Cambiemos. Debe saber que no lo vote, ni a usted ni a su coalición en ninguna de las elecciones en las que participó. Quiero comentarlo antes de arrancar para que entienda que esta sensación de defraude que me generan sus 4 años de gobierno no son consecuencia de un “arrepentido” o de alguien que habla sólo si el viento es a favor.

Tampoco tienen estas líneas la intención de “hacer leña del árbol caído”: mitad porque todavía tiene resto en el Poder ( y lo de “caido” no aplica ni aplicará) para cambiar el rumbo y mitad porque mis pensamientos están plasmados en otros textos de mi autoría, aun cuando no había llegado a la presidencia.

Me siento mal y triste porque entiendo que está defraudando a muchos seres queridos de mi entorno que si lo votaron y con la certeza de que no los defraudaría. Y no voy al hecho simple de meter presa “a la yegua”. No se trata de eso, eso sería lo más insignificante porque sería ver el árbol y desconocer el bosque. Quedarse con ese título nada mas en cuatro años de mandato es no entender nada (para mi, claro).

Cuando hablo de defraudar me refiero a que falló en lo más simple: demostrar que son otra cosa. Que si bien son hombres y ello implica, inexorablemente, la posibilidad de fallar, a lo largo de estos años en el poder demostró que no son “esa otra cosa” que tanto anhelaban ver los seres que lo votaron con el mayor de los convencimientos.

No se trata ya de acertar en los pronósticos. De cambiar un día para el otro los problemas. Insisto, ni siquiera me detengo en el mal análisis que hicieron del país y por ende solo les resta hablar de “la pesada herencia”, como única teoría de porque seguimos como seguimos.

Se trata de que a lo largo de estos 1000 y picos de días que lleva sentado en el Sillón de Rivadavia, ha dejado que su espacio camine, irremediablemente, por los senderos de todos su antecesores, de todos esos viejos políticos que usted prometió no imitar. Han demostrado estar más cerca de artilugios propios de “caciques de conurbano” como explicaba en campaña y extremadamente lejos de esa “nueva política” con la que hizo que cada ciudadano le depositara un voto en la urna.

Usted me defraudo en lo más profundo porque defraudo a los que quiero. El dolor viene por rebote, yo intuía (saberlo de antemano es imposible) que el sendero que, tarde o temprano, recorrería es el actual, ellos no. Ellos si confiaban.

La foto que circula en las redes de Massot sonriendo tras una cortina es la foto más triste que jamás me hubiera gustado ver. Porque usted vino con la premisa de “no jugar con las mismas cartas”. Usted prometió y juró que serian “otra política”, que los tipos que conduciría serían los mejores de los “últimos 50 años” y que en nada se parecían a los “otros”.

Déjeme decirle, señor Presidente, que esos “otros” (por conveniencia, por rescatar un voto, por amor al pueblo, por la democracia, por demagogia, por lo que usted quiera), esos otros estaban sentados en el recinto y los que debieron demostrar que tenemos una nueva política, estaban detrás de una cortina, riéndose, evitando el quórum.

Es imposible no escribirle cuando veo en la cara de Massot la sonrisa picara y detrás de él a mis amigos y familiares pagando las boletas de gas o luz. Usted dijo que eso se terminaría en este país. Y me hubiera encantado a casi un año de que terminara su mandato escribir estas líneas para sincerarme y pedirle perdón por no haber confiado en usted. Me hubiera encantado ver en la cara de esos amigos y familiares, a casi unos meses de volver a votar, la cara de “ves que te equivocaste” y no la que veo siempre, desde hace meses (y no solo con su gobierno, digo meses largos, años atrás) donde está el miedo a salir a la calle, la sensación de que la justicia no existe, la de que suerte tenemos nosotros mira esos que duermen en el suelo bajo la lluvia. Esa cara, señor presidente, nunca les cambió.

Podrá explicarme una y otra vez el cuento “de la pesada herencia”, de que la inflación no era “tan simple” de bajarla como prometió, que lo de “pobreza cero” fue un delirio de Duran Barba, que el beso en el debate no fue planeado pero jamás voy a entender porque prometió ser otro y termina siendo más de lo mismo. Jamás voy a comprender porque ellos (los que si confiaron) tienen que ver el Congreso vacio, sin debatir, sin explicar absolutamente nade del ajuste, ni el cómo, ni el porqué ni el cuándo. Nada. Jamás podrá usted hacerme entender como el “Mejor equipo” de todos los tiempos comete una y otra vez los mismos errores de quienes lo precedieron.

Yo ya no espero demasiado de su Gobierno, solo espero que lo que resta de mandato pueda remediar la sensación de defraudado que me genera hoy los actos de sus gabinete, insisto, no por mí, sino por los que votaron confiando en su palabra. Espero que en la recta final no le deje picando la pelota a su rival diciéndole “En que te convirtieron Mauricio, pareces un panelista de 6,7,8”.

Apostillas de la Vida Cotidiana

MJ mi primer héroe en todo este lío…

By @jotaposta

mj
(Foto Web)

Hace poco conté brevemente que unos de mi sueño frustrado fue jugar básquet.  Desde chico me gustó ese deporte y el haber nacido para anclarme en 175 centímetros fue claro que no me ayudó. De haber sido concebido con unos 10 centímetros más hoy sería una gran base, sin dudas.

Lo cierto es que de chico en Indart intentaba saciar esta sed de naranja y aro como se podía. Había potreros por doquier pero escaseaban las zonas pintadas.  Mi viejo, amante del fútbol, procedía a ayudarme a su manera: alambre, hierro, soldador mecánico y allá a lo alto aparecía un aro sujetado a la pared para que pudiera jugar en el poco cemento que tenía en el patio de casa. Porque allá las casas tienen patio, mucho patio, pero lleno de tréboles y arboles. El cemento está destinado para los cordones cunetas en los pueblos, no para las plazas o los patios.

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